miércoles, 20 de abril de 2016

Isla Isabela con la luz del sol


Bailando el atardecer

Mi primera viaje a Isabela, hace ocho años, fue muy corto y tranquilo. En dos días caminé hasta el Muro de las Lágrimas, vi rayas en Concha de Perla, pingüinos y tiburones en Tintoreras, me leí nuevamente El Principito en la espera de un atardecer y apenas crucé palabra con otras personas. Esta vez la tranquilidad se mantuvo, pero durante 10 días en los que conocí lo mejor de esta hermosa Isla.